Mi poder me permite desaparecer indefinidamente y mantenerte oculto aunque camine
de un lado a otro. Esta habilidad afecta a las mentes de los demás y en realidad no me
vuelve invisible pero el resultado final es el mismo: no se me puede ver. Sin embargo,
los dispositivos de vigilancia siguen detectandome. La gente se moverá a mi alrededor
evitándome e incluso se retiraran de mis cercanías. Sus inconscientes harán casi cualquier
cosa por evitar que sus mentes conscientes se den cuenta de que estoy ahí. Esto llega a
tal punto que aunque este de pie, cara a cara con alguien, puedo ejercer este poder y
esfumarme. Los que contemplen una desaparición así, sobre todo los mortales, quedan
aturdidos e indecisos durante un momento.